La aparición de Jaafar Jackson en el primer tráiler de Michael, la esperada película biográfica sobre el «Rey del Pop«, desató un interés mundial inmediato. No solo por la fidelidad con la que el joven artista reproduce la voz, los gestos y la energía escénica de su tío, sino también por la historia personal que lo acompaña: una vida marcada por raíces colombianas, un pasado familiar accidentado y una crianza dentro del núcleo más íntimo de la familia Jackson.
A sus 29 años, Jaafar —hijo de Jermaine Jackson y de la bogotana Alejandra Rodríguez Martínez— fue elegido tras un riguroso proceso de selección que se extendió por casi dos años.
Su papel en Michael promete recorrer toda la trayectoria de su tío, desde los días de The Jackson Five hasta su consagración como el artista más influyente de la música pop.
Aunque Jaafar nació y creció en Los Ángeles, su historia familiar guarda un vínculo profundo con Colombia. Su madre, Alejandra Rodríguez Martínez, emigró desde Bogotá a Estados Unidos a los 11 años junto a su madre y su hermano menor.
En Beverly Hills llamó la atención de un mánager cercano a los Jackson, quien buscaba una joven latina para un grupo musical. No tenía experiencia como cantante, pero su talento para el baile la colocó en el radar, según contó en una entrevista con Los Informantes en 2018.
La relación con la familia Jackson se afianzó después de que Alejandra iniciara un vínculo sentimental con Randy Jackson, el menor del clan. A los 18 años se convirtió en madre por primera vez; su segundo hijo, Randy Jackson Jr., nació en Bogotá durante una etapa turbulenta en la que Alejandra buscó regresar a Colombia para estabilizarse.
El país, sin embargo, no resultó seguro: Randy fue secuestrado brevemente por la guerrilla del ELN, que lo liberó tras convencerlos de que era un pastor cristiano estadounidense. La amenaza persistió, al punto de que la Embajada de Estados Unidos le advirtió que debía abandonar Colombia de inmediato con sus hijos.



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